Pequeño pero acogedor.
Algunos dicen por ahí que complicarse la existencia es una gilipollez. Y yo digo: ¿qué gracia sin no? Qué bien que te den todo hecho, que no te tengas que preocupar por comidas, por limpiezas, búscate internet, facturas. Pero y llegar, y llegas tarde a comer, ya sabes que hasta las tres, porqué siempre te acuestas tan tarde, porqué todas en la misma habitación, porqué las puertas abiertas, avisa de que no te llamen tan tarde, tu amiga arriba no, ah bueno, si es tu prima…Un sitio que no es tu casa, quizá aún la habitación, pero es tan pequeña… todo limitado, todo problemas, todo malas caras, todo callarse y tragar. Ya no. Y qué maravilloso complicarse la vida si es para llegar a CASA, qué tal cómo fue el día, qué tal si bajamos compramos para la semana y unas cañas,
qué tal la facultad, trajiste el periódico,
quédate mujer que no es tarde, ya no te cierran la residencia,
qué tal el piso nuevo,
pequeño pero acogedor.
Antxetxu.
